Tinker Hatfield llegó a University of Oregon con una beca de atletismo y la intención de estudiar arquitectura, aunque no tenía un portafolio preparado. Bill Bowerman le había ofrecido la beca y se comprometió a ayudarlo a entrar a la escuela de arquitectura, algo que otras universidades veían difícil de combinar con el deporte.
Durante su segundo año sufrió una lesión grave haciendo salto con garrocha. Pasó por cinco cirugías y alrededor de dos años de rehabilitación antes de intentar competir otra vez. Bowerman le construyó un par específico para ayudarlo a recorrer la pista de aproximación con menos cojera y también empezó a darle prototipos para probar.
Hatfield corría velocidad, hacía vallas y salto con garrocha, así que podía utilizar el mismo producto en situaciones distintas. Después de entrenar devolvía los pares con dibujos, notas y posibles cambios. Nike conserva uno de aquellos trabajos universitarios: unos spikes cuyos tacos se desenroscaban durante el entrenamiento y las anotaciones que Tinker preparó después de usarlos.
Mientras hacía todo eso seguía estudiando arquitectura. Había llegado bastante verde y una profesora de sus primeros cursos incluso le sugirió que quizá debía concentrarse en atletismo. Terminó la carrera y más adelante consiguió su registro profesional.
Nike
Después de trabajar como arquitecto y pasar un periodo con su propia práctica, Nike lo contrató en 1981 para desarrollar tiendas, showrooms, oficinas y otros espacios de la compañía.
A mediados de los ochenta, Nike estaba atravesando un periodo complicado. Reebok había ganado terreno con aerobics y la empresa seguía muy asociada con running, basketball y deportes tradicionales. En ese contexto organizó una competencia interna de diseño de 24 horas en la que participaron alrededor de veinte personas.
El brief pedía un calzado deportivo que también pudiera utilizarse diariamente. Hatfield tomó como referencia algo que formaba parte de su propia rutina: iba al trabajo en motor scooter y había visto ese tipo de transporte durante sus viajes por Europa. Diseñó un sneaker que pudiera servir para caminar, correr y manejar, trabajó durante la noche y llegó con una presentación tan grande que tuvo que transportarla en cuatro partes. Después del concurso pasó de arquitectura al equipo de footwear.
Sus primeros años ahí coincidieron con Air Max 1, Air Trainer 1, Air Revolution, Air Sock y Air Safari. Hatfield describiría posteriormente ese grupo como un “renegade set”. Mark Parker participaba como developer en varios de esos proyectos, trabajando con los equipos que tenían que convertir dibujos y prototipos en calzado que pudiera fabricarse.
Los primeros proyectos
La idea del Air Trainer 1 apareció mientras Hatfield entrenaba en un YMCA de Portland. Podía llegar para jugar basketball o racquetball, levantar pesas, hacer aerobics o salir a correr, y normalmente cargaba varios pares porque sabía que el calzado adecuado para una actividad podía funcionar mal en otra. A su alrededor veía gente haciendo toda la sesión con el mismo sneaker.
El Air Trainer 1 se desarrolló para cubrir distintas actividades sin pertenecer completamente a una sola categoría. Uno de los primeros samples terminó en manos de John McEnroe sin que Hatfield lo supiera. Nike le pidió al tenista que todavía no compitiera con él, pero McEnroe decidió utilizarlo y pidió más pares. Poco después Bo Jackson se convirtió en otra de las figuras asociadas con el crecimiento del cross-training.
Durante un viaje a París, Hatfield visitó el Centre Pompidou de Renzo Piano y Richard Rogers. El edificio coloca en el exterior tuberías, escaleras mecánicas, ventilación y otros sistemas que normalmente permanecerían escondidos. Cuando regresó a Nike empezó a trabajar con la posibilidad de retirar material de la mediasuela para hacer visible parte de la unidad Air.
Dentro de Nike hubo resistencia a la ventana y también al rojo utilizado alrededor de la mediasuela. Hatfield explicó años después que quería que ese color funcionara como un marco alrededor del Air, parecido al marco de una pintura. El Air Max 1 llegó al mercado en 1987.
Tres años después apareció el Air Max III, posteriormente conocido como Air Max 90. La mediasuela utilizaba formas y color para llevar todavía más la mirada hacia la cámara, y la combinación que hoy conocemos como Infrared quedó asociada con el modelo desde aquella primera etapa.
Michael Jordan
Poco después del primer Air Max, Hatfield recibió el Air Jordan 3. Michael Jordan estaba considerando dejar Nike y el desarrollo tenía un calendario corto. Después de una primera conversación con él, el equipo empezó a mover prototipos entre Estados Unidos y Asia antes de una reunión definitiva en California.
Phil Knight, personal de Nike y los padres de Michael estaban en el hotel cuando Jordan apareció unas cuatro horas tarde después de jugar golf. Hatfield había llevado el prototipo cubierto con una tela negra. Knight habló brevemente y le cedió la presentación.
Hatfield retomó cosas que Michael había mencionado anteriormente y mostró el AJ3. Según su recuerdo, unos quince minutos después Jordan ya tenía el sneaker en las manos y estaba haciendo preguntas. El modelo incorporaba una piel más suave, Visible Air, elephant print y una presencia mucho más clara del Jumpman.
Durante años Hatfield creyó que esa presentación había sido determinante para mantener a Jordan en Nike. Mucho después le preguntó directamente qué había ocurrido. Michael le dijo que el producto y la presentación habían pesado, pero también recordó la conversación que tuvo después con su padre, James Jordan, quien le recomendó quedarse con Nike y le reclamó haber llegado tarde a aquella reunión.
La relación continuó durante buena parte de la carrera de Jordan. Cuando Michael se retiró por primera vez, dentro de Nike le dijeron a Hatfield que dejara de trabajar en futuros modelos. Continuó con el siguiente.
Una de las referencias del Air Jordan 11 fue un cortacésped manual. Hatfield había observado que la parte inferior debía soportar golpes constantes, mientras la zona superior podía resolverse con mayor libertad. Cuando encontró un patent leather resistente a rayones, flexible y menos propenso a agrietarse, decidió utilizarlo alrededor de la zona baja del sneaker. El AJ11 combinó ese material con mesh y una placa de fibra de carbono.
La rutina anual de Jordan terminó afectándolo. Hatfield ha contado que las jornadas, los viajes y la presión estaban interfiriendo con su vida familiar y que alrededor del Air Jordan XV estaba agotado. En esos años murieron además su padre y Bill Bowerman. Empezó a reducir su participación directa en la línea y Wilson Smith asumió un papel mayor a partir del Air Jordan XVI, mientras Tinker siguió involucrado como consultor.
Air Huarache
El Air Huarache comenzó durante una salida de water ski. Hatfield se fijó en cómo el botín de neopreno se ajustaba alrededor del pie y empezó a trasladar esa sensación al calzado. El modelo utilizó un sleeve interior de neopreno sostenido por una estructura externa y redujo mucho la presencia del Swoosh.
Los primeros pedidos fueron muy bajos y el proyecto estuvo cerca de quedarse fuera de producción. Un responsable de producto autorizó fabricar 5,000 pares aunque no existieran suficientes órdenes que justificaran esa cantidad y los llevó al evento de la Maratón de Nueva York. Hatfield ha contado que se vendieron durante los tres días del evento y que después empezaron a llegar pedidos.
Nike Mag
En 1988 Robert Zemeckis estaba preparando Back to the Future Part II y pidió a Nike imaginar cómo podría verse el footwear en 2015. Tinker Hatfield y Mark Parker participaron en las conversaciones con el equipo de la película y trabajaron alrededor de un sneaker capaz de ajustarse automáticamente al pie.
El Nike Mag utilizado durante la filmación todavía dependía de efectos prácticos. El sistema de ajuste automático no existía y personas situadas fuera de cámara tiraban de cables para cerrar el calzado de Michael J. Fox.
A mediados de los dos mil la idea volvió a trabajarse dentro de Nike. Tiffany Beers recibió el proyecto y empezó a resolver motores, baterías, cables, espacio y velocidad de ajuste. El primer prototipo funcional que desarrolló era grande, rígido y ruidoso, necesitaba permanecer conectado a la corriente y tardaba demasiado en abrir y cerrar.
Beers y los equipos de ingeniería siguieron reduciendo componentes, modificando el sistema de cables y trabajando con baterías más pequeñas. El HyperAdapt 1.0 llegó en 2016 con un sensor en el talón que activaba el mecanismo y controles laterales para modificar la tensión.
HTM
En 2002 Hatfield, Mark Parker e Hiroshi Fujiwara comenzaron HTM. El primer proyecto fue un Air Force 1 Low producido en 1,500 pares, construido en piel negra con costuras blancas.
La relación con Fujiwara había crecido a partir de conversaciones sobre producto durante los viajes de Parker y Hatfield a Japón. HTM les permitió trabajar con modelos existentes, materiales y tecnologías en volúmenes pequeños. Con el tiempo el grupo participó en proyectos alrededor de Sock Dart y Flyknit, entre otros.
En los primeros desarrollos de Flyknit, Fujiwara propuso utilizar distintos colores de hilo para que fuera más sencillo leer visualmente la construcción. Los modelos HTM sirvieron para trabajar ese tipo de decisiones antes de que la tecnología apareciera en una escala mucho mayor dentro de Nike.
LAIKA
Desde 2009 Hatfield participó también en proyectos con LAIKA, el estudio de animación de Portland detrás de Coraline, ParaNorman, The Boxtrolls y Kubo and the Two Strings.
En 2014 estaba viajando con su familia rumbo a las Dolomitas cuando Tiffany Beers le avisó que la fecha de The Boxtrolls se había adelantado y necesitaban resolver el sneaker asociado con la película. Hatfield sacó el iPad durante el trayecto en autobús, dibujó el modelo que después se conocería como TrollStrikes y envió el diseño unos 45 minutos más tarde.
Para Kubo and the Two Strings volvió sobre el Air Jordan XV, un modelo cuya ejecución había criticado públicamente años antes. Esta vez trabajó un AJ15 asimétrico relacionado con los personajes y colores de la película: un pie azul y el otro rojo. Hatfield habló de ese proyecto como una oportunidad poco común de regresar a una idea anterior y volver a trabajarla.


