Salehe Bembury tenía alrededor de 25 años cuando pasó ocho meses diseñando un wingtip montado sobre una unidad Nike Air 360.
Trabajaba en Cole Haan dentro del equipo de innovación dirigido por Jeff Henderson. Venían de desarrollar LunarGrand, que había colocado amortiguación Lunarlon debajo de un zapato formal y había funcionado lo suficientemente bien como para que Nike pidiera explorar qué podían hacer con Air. Henderson encargó a Bembury el siguiente proyecto. Durante ocho meses trabajó materiales, colores y construcción convencido de que podía convertirse en una pieza importante de su todavía pequeño portafolio.
Cuando terminó, Nike vendió Cole Haan y Umbro. El proyecto fue cancelado.
Bembury pidió permiso para enseñar el diseño en su blog personal. Lo publicó y pocas horas después recibió una llamada del equipo legal de Nike: las imágenes tenían que desaparecer. El producto en el que había trabajado durante meses nunca llegó al mercado y tampoco pudo quedarse mucho tiempo en internet.
De Payless a Cole Haan
Bembury creció en Tribeca, Nueva York, y estudió diseño industrial en Syracuse University. Su primer trabajo de diseño después de graduarse fue en Payless ShoeSource, donde pasó por calzado de hombre, mujer, niños y formal. Después trabajó en Fortune Footwear, que desarrollaba producto para compañías como Birkenstock y Steve Madden. Él mismo ha contado que ninguno de esos trabajos era especialmente emocionante para él en ese momento, pero ambos terminaron siendo parte importante de su formación.
Durante su etapa en Fortune empezó a pasar cada vez más tiempo en DD172, el espacio creativo que Damon Dash había abierto en Nueva York. Ahí había exposiciones, pequeñas presentaciones de artistas como Curren$y, Wiz Khalifa y Mos Def, ropa, diseño y proyectos de distintas disciplinas. Un día Bembury compró una pequeña mesa plegable, la instaló dentro de la oficina de diseño y anunció que trabajaba ahí. Terminaron contratándolo y durante un tiempo se alejó del footwear para hacer diseño gráfico.
En Cole Haan volvió al calzado y entró al innovation team de Jeff Henderson. Bembury no tenía una formación específica en dress shoes, así que tuvo que aprender materiales, construcción y códigos de una categoría bastante alejada de los sneakers con los que había crecido. En entrevistas posteriores describiría esa capacidad de moverse entre compañías con necesidades distintas como haberse convertido en una especie de “corporate chameleon”: Payless requería mantener un negocio enorme, Cole Haan priorizaba innovación y cada nueva empresa planteaba otro problema.
Yeezy
La conexión con Yeezy volvió a pasar por Henderson. Ambos seguían viéndose de vez en cuando y, durante uno de esos encuentros, Henderson comentó que estaba colaborando con el proyecto de Kanye West. Semanas después le avisó a Bembury que su trabajo había circulado dentro del equipo. Salehe envió material adicional y terminó mudándose a California.
En Yeezy trabajó durante Seasons 3 y 4 y participó en footwear, incluyendo varias de las military boots asociadas con aquella etapa. Años después resumió el trabajo de una forma bastante directa: había que tomar las ideas de Kanye y convertirlas en producto, incluso cuando eran formas que el mercado todavía no esperaba de él, especialmente botas.
California también modificó parte de su vida fuera del estudio. Bembury había crecido en Manhattan y encontró en Los Ángeles una proximidad con naturaleza y playa que acabaría entrando de manera cada vez más visible en su trabajo.
Versace
Cuando terminó su etapa en Yeezy, no tenía otro puesto esperándolo. Estando desempleado buscó en LinkedIn a un design director de Versace y le escribió planteando una oportunidad de negocio: el consumidor de sneakers empezaba a mirar hacia las casas de lujo y una compañía con tantos códigos visuales como Versace podía construir una categoría mucho más fuerte alrededor del footwear.
Días después recibió un correo de la oficina de Donatella Versace invitándolo a Milán. Al principio pensaba llevar apenas unas páginas de tendencias, pero distintas conversaciones antes del viaje hicieron que ampliara la presentación con diseños, investigación de mercado y una propuesta mucho más completa. Llegó con unas 40 páginas, presentó frente a Donatella y fue contratado ese mismo día.
Uno de los primeros productos que definieron esa etapa fue Chain Reaction. La suela utilizaba una Cuban link chain como punto de partida y el resto del sneaker acumulaba Greca, Medusa, prints y otros elementos reconocibles de Versace. Bembury quería que funcionara como el producto más visible de una familia que pudiera crecer después; él utilizaba la imagen de un pavo real abriendo las plumas para describir ese tipo de diseño.
Con el tiempo pasó a dirigir sneakers y men’s footwear dentro de la casa.
New Balance
En 2020, ya como vicepresidente de sneakers y men’s footwear de Versace, Bembury lanzó su primera colaboración con New Balance bajo su propio nombre.
El 2002R “Peace Be The Journey” nació durante un periodo en el que hacía caminatas matutinas de unas dos horas y cerca de 4,000 pies de ascenso. Utilizaba ese tiempo para estar lejos de pantallas y notificaciones mientras 2020 acumulaba pandemia, protestas y tensión social. La paleta tomó referencias de Antelope Canyon y del paisaje del Southwest estadounidense.
El siguiente proyecto con New Balance introdujo una idea bastante distinta. En una de sus primeras reuniones con la marca, Bembury llevó un sneaker al que había pegado un silbato. Contó que se había separado de sus amigos mientras hacía hiking, levantó el zapato hasta la boca y sopló frente al equipo.
La ocurrencia terminó integrada en el 574 Yurt. Salehe había estado pensando en qué podía hacer con la pieza del talón después de notar que algunos sneakers colocaban elementos ahí que parecían no tener función. Consideró luces y tecnología más compleja antes de llegar a algo mucho más simple que podía moldearse directamente en plástico: un silbato funcional.
Una huella digital
Durante esos años empezó a repetir otro elemento en proyectos distintos. Bembury llevaba tiempo interesado en las vetas de la madera por sus formas orgánicas y encontró una estructura parecida en las líneas de una huella digital. Podía utilizarla como gráfico plano o convertirla en volumen.
Su relación con Crocs comenzó mediante un mensaje de Instagram. La marca quería enviarle producto y él respondió preguntando si podían diseñar algo juntos. Cuando empezó a desarrollar propuestas, Crocs vio que estaba interesado en modificar la forma del clog y le ofreció trabajar desde cero en una nueva silueta colaborativa.
El Pollex Clog apareció en 2021 construido alrededor de tres huellas digitales de Bembury fusionadas. Los relieves generaban tracción multidireccional, las crestas permitían canalizar agua y las perforaciones estaban colocadas sobre zonas de mayor temperatura del pie. Crocs lo presentó como un molde desarrollado específicamente para el proyecto, no como otra intervención gráfica sobre el Classic Clog.
El primer lanzamiento tuvo uno de los sell-through globales más rápidos entre las colaboraciones de Crocs. Durante 2022 aparecieron siete colorways adicionales y la compañía reportó que todos se agotaron durante sus primeras horas. En 2023 Crocs amplió el acuerdo y nombró a Bembury Creative Director de Crocs x Pollex Pod, con la intención de desarrollar más siluetas alrededor de esa familia de producto.
La huella terminó apareciendo en distintas formas y escalas dentro del programa Pollex.
Spunge
Bembury había anunciado Spunge a principios de 2021, pocos días después de confirmar su salida de Versace. En ese momento la definió como su marca y también como el lugar desde el que concentraría colaboraciones y otros proyectos.
Durante sus primeros años funcionó principalmente de esa manera. El cambio hacia una compañía de footwear independiente tomó más tiempo.
En 2022 se creó Violet St, una empresa de Los Ángeles pensada para ayudar a diseñadores independientes con manufactura, operaciones y distribución. Violet St terminó financiando parte de Spunge y estructurando el proyecto como un joint venture con Bembury. Salehe seguiría definiendo producto y marca mientras el socio aportaba infraestructura para producción y distribución internacional.
La primera silueta de esa nueva etapa fue Osmosis, lanzada en 2025.
Bembury no intentó convertirla en otro Pollex. En 2026 explicó que parte de su audiencia esperaba que siguiera “tocando sus viejos hits”, mientras él intentaba construir un producto más accesible para una audiencia mayor. También reconoció que Pollex, a pesar de su éxito, tenía un límite evidente: hay consumidores que nunca van a utilizar un foam clog con una forma tan agresiva.
Bembury diferenciaba entre colaboraciones que pueden concentrarse en un momento específico y una marca que necesita construir confianza, disponibilidad, distintas comunidades y razones para que el consumidor vuelva. En entrevistas de 2026 habló de quince años absorbiendo diseño, fábricas, marketing, PR, contrataciones y distintas formas de organizar empresas antes de aplicar parte de ese aprendizaje a Spunge.
A comienzos de 2026, Osmosis ya estaba distribuido en más de una docena de retailers internacionales. Violet St seguía manejando buena parte de la infraestructura operativa y logística del proyecto.
PUMA
En 2024 PUMA anunció que Bembury trabajaría con su división de basketball para desarrollar una nueva signature silhouette y participar también en la selección del atleta que la llevaría. El proyecto terminó siendo el Hali 1, primer signature shoe de Tyrese Haliburton, lanzado en 2025. Bembury trabajó la dirección visual mientras PUMA aportó tecnologías de performance como NITROFOAM, un shank de TPU y PUMAGRIP.
La misma relación produjo Velum, su primera silueta lifestyle original con PUMA. Se presentó inicialmente durante Paris Fashion Week en 2025 y llegó a retail en febrero de 2026 con engineered mesh, una estructura impresa alrededor del upper y NITROFOAM bajo el pie.






