
El Air Max 95 Big Bubble Premium toma uno de los diseños más reconocibles de Sergio Lozano y lo lleva directamente al terreno del fútbol.
El upper abandona buena parte del degradado tradicional del AM95 para trabajar una construcción negra más limpia, con paneles acolchados, costuras marcadas y detalles inspirados en los botines de fútbol.
Abajo, la suela gum le da ese toque clásico de cancha, mientras los golpes Volt dentro de las unidades Air rompen la oscuridad del par. Es un cruce poco habitual entre running de los noventa y estética futbolera que funciona sin convertir al sneaker en un disfraz.
Cuando el Air Max 95 apareció en 1995, Lozano se inspiró en la anatomía humana: la suela hacía referencia a la columna vertebral, los loops de las agujetas a las costillas y las capas laterales a músculos y tejidos. Además, fue el primer modelo de Nike en mostrar Air visible también en el antepié, una decisión radical para la época que terminó convirtiéndose en una de sus señas de identidad.
Incluso el pequeño Swoosh cerca del talón fue deliberado: el diseño debía tener suficiente personalidad para reconocerse prácticamente sin depender del logo.
















